¿Para qué se embota el tomate natural?
- Cocina casera: Tener tomates embotados en la despensa permite preparar salsas, guisos, sopas y otros platos de forma rápida y fácil en cualquier momento del año.
- Mantener el sabor auténtico: Los tomates embotados en casa suelen tener un sabor más natural y auténtico comparado con los enlatados industriales.
- Aprovechamiento de la cosecha: Si tienes un huerto o acceso a tomates frescos de buena calidad, embotar es una excelente manera de evitar el desperdicio y almacenar el producto cuando es más barato y sabroso.
¿Por qué embotar tomate natural?
- Preservación de nutrientes: El proceso de embotado mantiene gran parte de las vitaminas y minerales de los tomates frescos, como la vitamina C y el licopeno, que es un antioxidante importante.
- Sin conservantes artificiales: Al embotar tomates en casa, puedes evitar el uso de aditivos y conservantes presentes en algunos productos industriales, manteniendo un producto más saludable.
- Sabor y versatilidad: Los tomates embotados tienen un sabor y textura que se pueden adaptar a múltiples preparaciones culinarias. Son ideales para hacer salsas para pasta, bases de pizza, sopas y estofados.
- Economía: Embotar tomates durante la temporada alta puede resultar más económico que comprarlos en conserva fuera de temporada, cuando los precios de los productos frescos son más altos.
- Sostenibilidad: Es una práctica que favorece un estilo de vida más sostenible, permitiendo la autogestión de recursos y reduciendo la dependencia de envases desechables.
Embotar tomate natural es, por tanto, una forma práctica, saludable y sostenible de disfrutar del sabor de los tomates frescos durante todo el año, manteniendo control sobre los ingredientes que se utilizan en tu cocina.
Ingredientes:
- 2 kg de tomates maduros (preferiblemente de variedades carnosas)
- Agua
- Sal (opcional)
- Hojas de albahaca fresca o una pizca de ácido cítrico (opcional, para mayor conservación)
Materiales:
- Frascos de vidrio esterilizados con tapas herméticas
- Olla grande para el baño maría
- Cuchillo y tabla de cortar
- Colador
Instrucciones:
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Esterilizar los frascos:
- Lava bien los frascos y colócalos en una olla con agua hirviendo durante 10 minutos para esterilizarlos.
- Retira los frascos y déjalos escurrir sobre un paño limpio sin tocar el interior.
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Preparar los tomates:
- Lava los tomates y hazles un corte en forma de cruz en la base.
- Escáldalos en agua hirviendo durante 1 minuto y luego pásalos rápidamente a un bol con agua fría. Esto facilitará pelarlos.
- Pela los tomates, córtalos en mitades o cuartos y retira las semillas si lo prefieres.
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Rellenar los frascos:
- Coloca los tomates pelados en los frascos, presionándolos ligeramente para que no queden burbujas de aire.
- Añade una pizca de sal y una hoja de albahaca si lo deseas. También puedes agregar una pequeña cantidad de ácido cítrico (1/4 de cucharadita por litro) para mejorar la acidez y conservar mejor.
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Sellar los frascos:
- Llena los frascos dejando un espacio de aproximadamente 1-2 cm en la parte superior.
- Coloca las tapas y ciérralos bien.
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Baño maría:
- Coloca los frascos en una olla grande, cubiertos completamente de agua.
- Hierve los frascos durante 30-40 minutos para asegurar la conservación.
- Retira los frascos y déjalos enfriar sobre un paño. Al enfriarse, las tapas deberían hacer un sonido de "clic" que indica que están selladas al vacío.
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Comprobar el sellado:
- Una vez fríos, presiona el centro de las tapas. Si no se mueve y no hace ruido, están bien sellados.
- Si alguna tapa no se ha sellado correctamente, guarda ese frasco en la nevera y consúmelo en los próximos días.
Almacenamiento:
Guarda los frascos en un lugar fresco, oscuro y seco. El tomate embotado puede durar hasta un año en óptimas condiciones. Una vez abierto, debe mantenerse en la nevera y consumirse en una semana.
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